Macron rechaza un gobierno de unidad nacional y busca ampliar la mayoría presidencial en la Asamblea

Ante una Francia angustiada y con muchos problemas urgentes, Emmanuel Macron dirigió la tarde del miércoles un mensaje solemne a la nación, anunciando la necesidad de «comenzar una nueva forma de gobernar, basada en el diálogo y compromiso entre las diferentes fuerzas parlamentarias».

El partido y la coalición presidencial ganaron el domingo pasado una mayoría relativa, con un crecimiento excepcional de la extrema izquierda y la extrema derecha populistas. Ante ese aldabonazo histórico, Macron consagró el lunes, el martes y parte del miércoles a entrevistarse personalmente con los líderes y representantes de todas las fuerzas políticas parlamentarias, sacando esta conclusión: «Una mayoría de líderes de la oposición no parece aceptar el proyecto de un eventual gobierno de unión nacional».

Ante ese primer balance provisional de dos días de conversaciones, a muchas bandas, el presidente de la República resumió de este modo su conclusiones políticas básicas: «Francia tiene que afrontar problemas urgentes. No podemos estar paralizados. Necesitamos seguir reformando. A mi modo de ver, solo caben dos alternativas: la negociación de una coalición gubernamental; o negociar el apoyo puntual de cada proyecto, que las diversas fuerzas podrán matizar, en la Asamblea Nacional».

En términos prácticos, Macron abre dos alternativas para el futuro político de Francia:

Dos posibilidades

Primera: su partido, Renacimiento, y su coalición, Juntos, pudieran intentar negociar la formación de una coalición gubernamental con la derecha tradicional de Los Republicanos (LR).

Segunda: su Gobierno pudiera presentar proyectos de reformas (poder adquisitivo, ayudas, reforma del sistema nacional de pensiones), que algunos grupos parlamentarios podrían negociar y / o aprobar, en la Asamblea Nacional, a un ritmo a geometría variable.

«Debemos negociar y construir compromisos de nuevo cuño», insistió Macron en su breve alocución de ocho minutos, agregando: «No puedo ignorar las profunda divisiones que han sido reflejadas en las elecciones legislativas. No puedo ignorar la angustia profunda de nuestros ciudadanos. Sin embargo, no es momento de quedar paralizados. Francia necesita ser gobernada de otra manera, construyendo compromisos de nuevo cuño, con claridad y respeto mutuos».

Macron ha encomendado a su gobierno y grupos parlamentarios la tarea urgente de comenzar a desbrozar los posibles acuerdos, totales o parciales, con Los Republicanos, los socialistas y los ecologistas. Sin excluir a la extrema derecha y la extrema izquierda, si estas fuerzas aceptan algún diálogo.

Iniciada esa tarea urgente, el presidente francés anunció que, tras la cumbre europea, de jueves y viernes, en Bruselas, será el momento de comenzar a trabajar y construir un número modo y método de gobierno para una Francia cuyo riesgo de parálisis también inquieta en el resto de Europa.

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Fuente: ABC